Exportación de piezas de ferrocarril

Cada vez más empresas optan hoy en día por ampliar sus horizontes para ofrecer sus productos o servicios en el extranjero. La necesidad de la exportación surge de la actual coyuntura económica, no sólo en la región andaluza sino también en el resto de España.

Mientras que la demanda interna se encuentra estancada, el comercio exterior es a menudo la mejor o la única alternativa para salvaguardar la supervivencia financiera de la empresa.

El comercio de un producto más allá de las fronteras nacionales implica requisitos o exigencias en los que se producen riesgos y costes. Este documento se centra en un reto importante, el transporte, en particular el transporte de mercancías por ferrocarril.

El transporte ferroviario presenta interesantes ventajas, pero también algunas limitaciones para llegar a todos los lugares y clientes potenciales. En este punto, su combinación o intermodalidad con el sistema vial tiene un gran valor, ya que la carretera es el nexo entre las empresas y las cadenas intermodales donde se desarrolla el comercio. Este documento define las opciones para el transporte ferroviario de mercancías desde el sur de España a Europa, y estudia un caso particular, para servir de guía a las empresas interesadas en la exportación.

Los medios de transporte son hoy en día esenciales en el comercio de productos como eje vertebrador de la economía. Un pobre el sistema de transporte implicaría una falta de confianza de los clientes y una disminución de las ventas, lo que es un factor importante para el éxito de la empresa.

El medio de transporte más común en España y Europa es por carretera. Algunas de sus desventajas están relacionadas con accidentes, contaminación, cambio climático, ruido y problemas de congestión o infraestructura asociada (uso del espacio, efecto barrera, daño ambiental, etc.) cada vez más insostenibles hoy en día (Martínez y Astals, 2010).

Además, está impulsada por las fluctuaciones de los precios del combustible. En este contexto, el transporte ferroviario de mercancías y su intermodalidad con la carretera resultan ser la mejor alternativa. Dado que no todos los países o regiones tienen acceso marítimo o fluvial, el transporte ferroviario es intrínsecamente intermodal debido a la imposibilidad del concepto de puerta a puerta, excepto desde vías privadas (Medrano et al., 2012).

Su mayor capacidad, menor coste por tonelada transportada, alta flexibilidad en el transporte de diferentes materiales, menor riesgo de accidente y contaminación son algunas de sus ventajas, pero también tiene algunos límites, como la dependencia de infraestructuras específicas, las diferencias de anchura de la carretera en España y Europa y el gálibo para el transporte de mercancías.

Objetivo y metodología

El objetivo es definir y analizar las posibilidades del transporte ferroviario de mercancías desde el sur de España al resto de Europa. Se estudia un caso particular para tratar sus necesidades y problemas reales. El resultado puede considerarse una guía para las empresas exportadoras.

Para ello, realizamos un análisis comparativo de costes entre el transporte contenedorizado por carretera y ferrocarril y el modo de transporte por carretera unimodal predominante.

Estos costes se consideran desde el punto de vista del cargador y tienen en cuenta todas las variables que influyen en el coste final como la distancia, los costes de combustible, la manipulación de la carga, etc. Este análisis nos permite evaluar en qué casos la cadena intermodal es más competitiva y rentable que el caso unimodal.

Finalmente, describimos el perfil de la empresa o actividad comercial que mejor se ajustaría a dicha forma de transporte, tanto desde el punto de vista técnico como comercial.